This article looks at how the major Mexican parties chose their gubernatorial candidates between 1997 and 2011. In contrast to arguments that parties adopt internal elections in order to achieve an electoral advantage by selecting ‘better’ candidates, this article finds that the decision to use an internal election to select candidates primarily reflected internal considerations. Specifically, parties were more likely to use primaries when they cost less, when parties themselves were more ideologically homogenous, and when competitive conditions in a state encouraged internal rivals to put pressure on party leaders to open up candidate selection.

En este artículo se observa cómo eligieron los principales partidos mexicanos a sus candidatos a gobernar entre 1997 y 2011. Contrariamente a los argumentos según los cuales los partidos adoptan elecciones internas para lograr una ventaja electoral seleccionando a los ‘mejores’ candidatos, encontramos que la decisión de utilizar una elección de este tipo refleja principalmente consideraciones internas. Específicamente, es más probable que los partidos recurran a las elecciones primarias cuando éstas cuestan menos, cuando los partidos son ideológicamente más homogéneos y cuando las condiciones de competencia en un estado alientan a los rivales internos a presionar a los líderes de partido a abrir una selección de candidatos.

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