The article considers the 1767 Mexican Inquisition investigation of Manuela de Candia, who commissioned a seemingly seditious engraving of Saint Josaphat bearing an inscription critical of the recent Jesuit expulsion from Spain and its territories. The article examines Candia's actions as art patron and the inquisitorial response within the discourse of gender that informed colonial culture. The paper reaches the conclusion that she turned to the print in order to exceed the "enclosures" that were supposed to confine Mexican women as recommended in the widely read manual of female behavior, Fray Luis de Leóón's,La perfecta casada (Madrid, 1583).

El artíículo presenta un proceso inquisitorial de 1767 contra Manuela de Candia, una novohispana responsable por un grabado sedicioso de San Josafat con una inscripcióón referente a la reciente expulsióón de los Jesuitas de Españña y sus territorios. Examina las acciones de Candia como patrona de artistas y la respuesta de la Inquisicióón dentro del discurso de géénero en la cultura virreinal. La autora concluye que Candia usóó al grabado para sobrepasar las "clausuras" que conteníían a las novohispanas segúún las recomendaciones del popular manual de feminidad, La perfecta casada de Fray Luis de Leóón (Madrid, 1583).

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