El fortalecimiento de la política de control fronterizo durante las últimas dos décadas ha generado un incremento en la demanda de los servicios que prestan los polleros y ha hecho que sus tarifas suban. Está muy extendida la idea de que el incremento de las tarifas ha provocado que las redes de contrabandistas de indocumentados se hayan vuelto más sofisticadas, mejor organizadas y más rentables; de modo que los polleros que operaban a pequeña escala han sido desbancados por organizaciones criminales vinculadas a los cárteles de la droga que muestran un desprecio total por las vidas humanas. El presente artículo cuestiona estos planteamientos y concluye que el coyotaje ha dejado de ser rentable porque las redes de contrabando de indocumentados tienen que pagar elevadas cuotas por atravesar corredores controlados por los grupos delictivos, y el número de migrantes dispuestos a cruzar a los Estados Unidos ha disminuido debido a la violencia.

As border control has tightened during the last two decades the demand for human smuggling services and the price of being smuggled have gone up. It is generally believed that higher smuggling fees are fuelling the growth of better organized, increasingly sophisticated and more profitable smuggling groups; small-scale smugglers being replaced by larger criminal organizations with nexus to drug cartels that have shown complete disregard for human lives. This paper questions these assumptions and concludes that this business has lost its profitability because alien smuggling organizations have to pay increasingly higher fees to operate through drug cartel controlled corridors, and the number of migrants wishing to cross the border into the United States has diminished as a result of the violence.

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