Gregorio Cárdenas Hernández was Mexico's most infamous serial killer. After he confessed to killing four young women and burying them behind his home, he became the darling of the crime pages and criminological experts alike, and his case provoked a lively debate over the reinstatement of the death penalty in congress. The following essay uses his story, the policy debates it provoked, and his broader institutional odyssey in La Castañeda mental asylum (1943–1947) and Lecumberri prison (1948–1976) to explore how issues that affected Mexicans across the social spectrum were discussed and settled in a political system that was neither a dictatorship nor a democracy.

Gregorio Cárdenas Hernández era el asesino en serie más infame de México. Después de que él admitió la matanza de cuatro mujeres jóvenes y el entierro de ellas detrás de su casa, se convirtió en un sujeto habitual de las páginas policíacas de los periódicos y de los expertos criminológicos, y su caso provocó un debate animado en el congreso sobre la reinstauración de la pena de muerte. El ensayo siguiente usa su historia, los debates de la política que provocó, y su odisea institucional más amplia en el manicomio La Castañeda (1943–1947) y la prisión de Lecumberri (1948–1976) para explorar cómo las cuestiones que afectaron a los mexicanos a través del espectro social fueron discutidas y se instalaron en un sistema político que no era ni dictadura, ni democracia.

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