During the past two decades, national economic and political crises have threatened livelihoods and localities in rural Mexico. However, household-level data from agrarian reform communities studied in 1984 and 1996 show substantial improvement in standards of living. Increased remittance flows provided liquidity for investment in local production as well as household consumption. Increased labor force participation by women and community activism also sustained livelihoods and welfare improvements. Despite deepening structural inequalities, rural people invested in a future for local production. Recommendations center on realizing the economic and social potential demonstrated in such communities through increased public investment in rural infrastructures.

Durante los úúltimos dos decenios, las crisis econóómicas y polííticas han amenazado a los medios de supervivencia y los pueblos del Mééxico rural. Sin embargo, datos hogareñños en ejidos estudiados en 1984 y 1996 muestran mejoríías sustanciales en los niveles de vida. Aumentos en los flujos de remesas ofrecieron la liquidez para la inversióón en la produccióón local y el consumo. Las mujeres contribuyeron a los ingresos y al bienestar mediante una mayor participacióón laboral y activismo comunitario. A pesar de crecientes desigualdades estructurales, la poblacióón rural invirtióó en la produccióón local para el futuro. Las recomendaciones se centran en aprovechar el potencial social y econóómico demostrado en estas comunidades mediante mayores inversiones en infraestructura rural.

This content is only available via PDF.
You do not currently have access to this content.