Since the last decade of the twentieth century, there has been greater audiovisual collaboration between Latin American and Spanish filmmakers and producers. The year 1998 saw the creation of Ibermedia, a program that brings together Spain and Latin American countries to collectively encourage coproductions. While it is true that the participation of Spain, a country in which Ibermedia has headquarters, and the stipulation that Spanish actors be used in the group's productions gave the impression that it was a neocolonial project, in its twenty years of existence, Ibermedia has led to continuous production of Latin American films. This essay is the first of its kind, tracing the influence of Ibermedia in the development of Uruguayan cinema in the period 1998–2018. Using data from Ibermedia and the Uruguayan Cinema and Audiovisual Institute (ICAU 2008), it is clear that Ibermedia's contributions have not only encouraged sustained film production in Uruguay and boosted the cinematographic careers of two generations of directors, but they also contributed to the passing of the 2008 film law and the creation of the ICAU. However, this study also shows that the Uruguayan coproductions financed by Ibermedia take a long time to be released and, with some exceptions, perform poorly at the box office, although they earn important awards and nominations.

Desde la última década del siglo XX, existe una mayor colaboración audiovisual entre cineastas y productores latinoamericanos y españoles. En 1998, surgió Ibermedia, un programa que nuclea a países latinoamericanos y España que participan de un fondo común que fomenta coproducciones. Si bien es cierto que la participación de España, país en el cual Ibermedia tiene domicilio legal, y la condición de utilizar actores españoles dieron la impresión de que se trataba de un programa neocolonial, en sus veinte años de existencia, Ibermedia ha propiciado una producción continua de películas latinoamericanas. Este ensayo es el primero de su clase, que traza la influencia de Ibermedia en el desarrollo del cine uruguayo en el período 1998–2018. Utilizando datos de Ibermedia y del Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay (ICAU 2008), es posible ver cómo los aportes de Ibermedia no solo alentaron una producción uruguaya sostenida que ha impulsado las carreras cinematográficas de dos generaciones de directores, sino que también contribuyeron a la aprobación de la ley de cine del 2008 y la creación del ICAU. Sin embargo, este estudio también pone en evidencia que las coproducciones uruguayas financiadas por Ibermedia se demoran en ser estrenadas y, con algunas excepciones, tienen un débil desempeño en las taquillas, aunque consiguen premios y nominaciones de importancia.

Desde a última década do século XX, ocorre maior colaboração entre cineastas e produtores latino-americanos e espanhóis. O ano de 1998 testemunhou a criação do Ibermedia, programa que reúne a Espanha e países da América Latina para incentivar coletivamente coproduções. Enquanto é verdade que a participação da Espanha, país onde o Ibermedia possui residência legal, e a estipulação que atores espanhóis possam ser usados em produções do grupo dão a impressão de que o projeto seja necolonial, em seus vinte anos de existência o Ibermedia levou à produção contínua de filmes latino-americanos. Este ensaio é o primeiro de seu gênero, traçando a influência do Ibermedia no desenvolvimento do cinema uruguaio no período de 1998 a 2018. Usando dados do Ibermedia e do Instituto Uruguaio de Cinema e Audiovisual (ICAU 2008), fica claro que as contribuições do Ibermedia não apenas incentivaram a produção sustentada de filmes no Uruguai, como também impulsionaram as carreiras cinematográficas de duas gerações de diretores. Eles também contribuíram para a aprovação da lei cinematográfica de 2008 e a criação do ICAU. No entanto, este estudo também mostra que as coproduções uruguaias financiadas pela Ibermedia demoram muito tempo para serem divulgadas e, com algumas exceções, apresentam um desempenho ruim nas bilheterias, embora recebam importantes prêmios e indicações.

En décadas recientes, las coproducciones cinematográficas han brindado gran dinamismo al campo audiovisual latinoamericano. Las mismas responden tanto al interés de países desarrollados por conocer culturas consideradas exóticas como a los derechos que reciben películas de distintivas “nacionalidades” al ser clasificadas como nacionales en más de un mercado cinematográfico. Como productos de una creciente interconectividad global, las coproducciones han trazado nuevos mapas culturales, uniendo países tanto limítrofes como de distintos continentes. Geoffrey Nowell-Smith sostiene que: “What we are witnessing is a globalization of the cultural industry in which the United States is the strongest but not the only player.”1 Ciertamente, entre los otros actores que participan de la consolidación de la industria cinematográfica se encuentra España que, desde los años noventa, financia coproducciones con países latinoamericanos. Refiriéndose a las políticas culturales de España que vincularon al país con las cinematografías latinoamericanas, Stephanie Dennison las considera como partes de “procesos de Hispanización” que implican la entrada de productores de España y Portugal a América Latina.2 Sin embargo, la hispanización también consiste en la entrada de imágenes latinoamericanas a España, e indirectamente a Europa. O sea, existe una latinoamericanización de parte de la producción cinematográfica española. Ambos procesos—la hispanización y latinoamericanización—son, pues, complementarios, datan de las últimas décadas y fueron posibles gracias a varios factores. En este artículo, analizo el impacto de Ibermedia en el cine uruguayo de los últimos veinte años (1998–2018) a través de una variedad de fuentes que incluyen las memorias anuales del Instituto Nacional del Audiovisual, reseñas fílmicas y entrevistas con productores. Sostengo que el financiamiento de Ibermedia ha sido positivo para Uruguay al hacer necesaria una ley de cine que regule la producción audiovisual y al contribuir a una producción audiovisual sin interrupciones que trata temas de interés para la clase media uruguaya.

EL CINE URUGUAYO ANTES DE IBERMEDIA

A fines de los años 1980 y debido a una serie de variables entre las que se destaca la penetración de numerosas películas extranjeras—especialmente norteamericanas—y la fragmentación del mercado audiovisual en América Latina, España y varios países latinoamericanos dieron los primeros pasos en la formación de organismos y la creación de políticas destinadas a la cooperación y al intercambio para fomentar la producción y el consumo de películas de los distintos países miembros. Una década más tarde y como consecuencia de estas políticas, surgió Ibermedia, definida por José Manuel Moreno Domínguez como

un programa de fomento a través de un fondo financiero multilateral común, que tiene como principal objetivo impulsar la industria audiovisual iberoamericana, estimulando la coproducción de productos para el cine y la televisión, además de apoyar el montaje inicial de proyectos cinematográficos, la distribución de películas en el mercado regional y la formación de recursos humanos para la industria audiovisual.3

Sin embargo, no todas las actividades—coproducción, distribución y formación—tuvieron la misma importancia. Libia Villazana ha explicado que, en 2005, el 86% del presupuesto de Ibermedia se destinó a coproducciones y solo un 3.08% a distribución.4

Los miembros iniciales de Ibermedia fueron Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, España, México, Portugal, Uruguay y Venezuela. España y México aportaban más de la mitad de los fondos, mientras que los otros países contribuían unos US $100,000 anuales a compañías de cine independientes, aunque esto no siempre se cumplió.5 Aunque Villazana consideró que Ibermedia operó de forma neocolonial en sus coproducciones con América Latina, el programa cumplió y continúa cumpliendo un rol fundamental para el desarrollo del cine en español y portugués a ambos lados del Atlántico. Recientemente, Julie Amiot-Guillouet y Arturo Lozano Aguilar afirmaron que:

Con el paso del tiempo, se puede decir que en los últimos años esta relación que podía parecer desigual/neocolonial se ha transformado en una alianza basada en intereses compartidos en ambas orillas del Atlántico, y que sobre todo tiene actualizaciones muy diversas.6

Dentro de ese contexto, Ibermedia hizo posible numerosas películas, revitalizando las industrias cinematográficas de Argentina—con películas como Plata quemada (Marcelo Piñeyro 2000), La ciénaga (Lucrecia Martel 2001), Kamchatka (Marcelo Piñeyro 2002), La señal (Ricardo Darín y Martín Hodara 2007) y Relatos salvajes (Damián Szifron 2014), que tuvieron gran aceptación de público y crítica—Brasil—con películas de Lúcia Murat como Brava gente brasileira (2000) y Maré, nossa historia de amor (2007)—y México. Todos estos países habían conocido épocas doradas a principios y mediados del siglo XX, pero habían decaído en las últimas décadas del siglo XX para luego beneficiarse de la colaboración con España. Ibermedia también ha cumplido un papel fundamental en la producción cinematográfica de países latinoamericanos, como Uruguay, que carecían de industrias audiovisuales.

A diferencia de Argentina, Brasil y México, Uruguay tiene una población pequeña. A principios de la primera década del siglo XXI, Tamara Falicov escribía “Uruguay is equally small in terms of an audiovisual market, so historically it has faced problems in finding a solid base of film investors to finance films.”7 La denominación de país pequeño se debe a Mette Hjort y Duncan Petrie, quienes, en un volumen de varios autores, basándose en el tamaño, la población y el producto interior bruto identificaban a países pequeños para estudiar su producción cinematográfica. En el caso de Latinoamérica, el país representado era Cuba con una superficie de 110,860 kilómetros cuadrados, una población entre 4 y 10 millones—Cuba tiene más de 11 millones y un PIB per cápita de US $3,500. Uruguay, por su parte, posee un territorio de 176,215 kilómetros cuadrados—similar a Túnez, país incluido en el estudio de Hjort y Petrie, una población de menos de 3.5 millones—cercano a Irlanda con un poco más de 4 millones y un PIB per cápita de US $17,875.8 Por lo tanto, Uruguay puede ser considerado un país pequeño, hecho que influye en la caracterización de su cine.

La participación en coproducciones ha permitido al cine uruguayo no solo realizar películas, sino que ha dado un nuevo impulso creativo. De acuerdo a David Martin-Jones, María Soledad Montañez y William Brown, los aportes externos son indispensables para el cine uruguayo:

Uruguayan cinema is—with some exceptions, like Control Z Films (see Martin-Jones and Montañez 2013a), which has now transformed into Mutante Cine–regularly an against-the-odds operation that survives on co-production deals with other countries and shoestring production budgets. These changes in the industry mean that the optimistic pronouncement of a ‘New Uruguayan Cinema’ in 2009 is now tempered by the harsh realities of the funding climate.9

Por otra parte, en otro ensayo señalé la importancia de las coproducciones para el desarrollo del cine uruguayo en el presente siglo.10 A pesar de sus preocupaciones con el neocolonialismo español, dada la relación de Ibermedia con la empresa española Telefónica, Villazana ha reconocido que: “[t]he majority of the coproductions set up between Latin American countries and Spain—and supported financially by Ibermedia—are based in Latin America.”11 En este sentido, Ibermedia permite mostrar América Latina al mundo ya que pertenecer a Ibermedia brinda oportunidades no solo para directores sino también para técnicos, actores y guionistas ¿cuál fue la importancia para Uruguay, un país pequeño, de participar en Ibermedia? En este ensayo, investigo el impacto de Ibermedia en la producción fílmica uruguaya. Las preguntas que guían mi investigación son: ¿cuáles fueron las películas seleccionadas por Ibermedia y qué impacto tuvieron en Uruguay y el exterior?; ¿qué géneros predominaron?; ¿cómo se representó la ‘uruguayidad’ en los proyectos de Uruguay financiados por Ibermedia? Si bien es cierto que existen importantes publicaciones que evalúan el desarrollo de Ibermedia, este artículo es el primero en trazar un panorama de sus coproducciones con Uruguay.

URUGUAY E IBERMEDIA

La participación uruguaya en Ibermedia fue tanto sorpresiva como coyuntural. En primer lugar, el cine uruguayo tenía una producción constante, pero baja. Después de décadas en que se producía en Uruguay solo una película anual, a fines de los años 80 se reactivó la producción con dos películas anuales en 1988, 1992, 1993 y 1994, 3 en 1995 y 1996 y cuatro en 1997. Esta mayor producción fílmica dejaba ver la diversificación de los profesionales—directores, guionistas y actores—que participaban de esta actividad. Como explica Deborah Duarte, dos asociaciones fueron claves para impulsar el aumento de la producción cinematográfica uruguaya en los ochenta: la productora CEMA (Centro de Medios Audiovisuales) y la ASOPROD (Asociación de Productores y Realizadores de Cine de Uruguay) fundada en 1994.12 Además, estas asociaciones civiles contribuyeron a nuclear y dar entrenamiento a profesionales que se iniciaban en la dirección y producción de documentales y largometrajes. En segundo lugar, los representantes de los países latinoamericanos se reunieron en la Conferencia de las Autoridades Audiovisuales y Cinematográficas de Iberoamérica que se celebró en Venezuela en 1997. Ibermedia se fundó en 1998. Entre los países signatarios, Uruguay poseía un producto interior bruto que había crecido un 4.6% en 1998, levemente inferior al crecimiento de Argentina y México de 4.9% e igual al de Bolivia,13 lo que le permitía participar con US $100,000 anuales en el fondo Ibermedia.

Los beneficios para Uruguay de formar parte de Ibermedia se hicieron sentir inmediatamente. La primera profesional seleccionada para recibir fondos fue la cineasta Beatriz Flores Silva (1956–), que ya había rodado La historia casi verdadera de Pepita la pistolera (1993), película que según Luis Dufuur, inicia la producción cinematográfica uruguaya contemporánea.14 Con el aporte de Ibermedia de 1998, Flores Silva rodó En la puta vida (2001), que gira en torno a Eliza (Mariana Santángelo Goldman) una joven madre que, al romper con su pareja, debe recurrir a la prostitución en Uruguay y España. La película de Flores Silva se alzó con tres premios en el Festival de Lleida, y otros en los festivales de La Habana, Huelva y Miami. En la puta vida es, de acuerdo a Jaime Costa, la película más taquillera de la historia del cine uruguayo con 133,644 entradas. Sin embargo, la segunda película de Flores Silva fue producto de un largo proceso de desarrollo a pesar de los aportes de Ibermedia, Venezuela, Bélgica y Cuba: “los actores contaron que las condiciones de rodaje fueron duras a causa del bajo presupuesto y de la complejidad de la coproducción.”15 El tiempo transcurrido entre la subvención de Ibermedia (1998) y el estreno de En la puta vida (2001) dejan entrever el arduo camino de rodar cine en Uruguay, donde las películas, si bien reciben fondos para ser producidas, deben esperar varios años para ser estrenadas. A pesar de este problema, a principios del nuevo milenio, Flores Silva destacaba la importancia de crear imágenes para la comunidad nacional uruguaya:

Los uruguayos tenemos derecho de tener un reflejo de nuestra sociedad en las pantallas; el público está tomando conciencia al ver historias que son suyas, al ver productos que les relatan esas historias que les conmueven. Me parece que los gobernantes uruguayos están tomando conciencia de esto y probablemente podamos sacar adelante una ley de cine que nos permita—a los que hacemos cine—tener un futuro al menos un poco más sencillo.16

No obstante, la ley de cine de Uruguay se demoró varios años en ser aprobada. En entrevista a Marina Moguillansky, Martín Papich, presidente de la Dirección Nacional de Cine y Audiovisual del Uruguay, explicó que los aportes de Ibermedia la hicieron necesaria.17 De todas maneras, la contribución constante de Uruguay al fondo Ibermedia permitió que se filmaran historias con sabor local a partir de los últimos años del siglo XX.

Al iniciarse el siglo XXI, tres proyectos organizados en torno a viajes recibieron apoyo de Ibermedia y fueron coproducciones con Argentina. Tanto Estrella del sur (Luis Nieto, 2002) como El último tren (Diego Arsuaga, 2002) fueron seleccionados por Ibermedia en el año 2000. La película de Nieto trata de un exiliado uruguayo, Gregorio Gamboa (Jean Pierre Noher) que regresa a su país con su esposa argentina e hijos españoles para cerrar el capítulo de una juventud revolucionaria pero su hijo Mateo (Roger Casamajor) quiere continuar el camino iniciado por su padre. Para Keith Richards, “Estrella del sur examines the breach between generations and social actors resulting from the era of military dictatorship.”18Estrella del sur generó debates por tratar el tema de los tupamaros y la violencia política, pero tuvo poca repercusión en el circuito de festivales internacionales. Por su parte, El último tren narra la heroica gesta de algunos miembros de la Asociación Amigos del Riel que secuestran una locomotora uruguaya del siglo XIX que fue adquirida por un estudio de Hollywood para su próxima película. Con un excelente ritmo narrativo, El último tren contó con la actuación de tres talentosos actores argentinos conocidos en España: Héctor Alterio, Federico Luppi—ambos nacionalizados españoles—y Pepe Soriano. Los personajes protagonizados por Alterio—el profesor Antonio López—y LuppiJosé Avilésson españoles franquistas que se exiliaron en Uruguay. Producida por Tornasol, El último tren recibió un Goya, dos premios en el festival de cine de Valladolid y otros importantes reconocimientos en los festivales de Toulouse, Gramado y Montreal.19 El éxito de la película de Arsuaga llevó al periodista Álvaro Casal a afirmar que “el cine uruguayo ha salido de la pobreza.”20 Sin embargo, tal afirmación resultó ser demasiado optimista. Si bien es cierto que El último tren tuvo un importante presupuesto (de US $2,500,000) y la participación de tres actores de gran nivel, las otras selecciones de Ibermedia se hicieron con menores aportes monetarios por película—un factor que limitó la contratación de actores conocidos y de este modo afectó las decisiones del público, pero no así el reconocimiento en festivales internacionales o de la crítica.

Otra coproducción uruguayo-argentina es el proyecto de Guillermo Casanova El viaje hacia el mar, que fue seleccionada por Ibermedia en 2001.21 La película se inicia en un pueblo de Uruguay donde se celebra una fiesta nacional, interrumpida por el paso de un cortejo fúnebre que actúa como movilizador de un grupo de hombres mayores que deciden viajar por primera vez a ver el mar. Como las anteriores, la película de Casanova se estrenó dos años más tarde y, pese a no contar con actores del prestigio de Alterio o Luppi, cosechó una nominación para el Goya y premios en el festival de Huelva y Mar del Plata, pero tuvo una recaudación considerablemente menor que la de El último tren. También fue una de las tres películas uruguayas estrenadas en el 2003, año en el cual el cine “nacional” uruguayo tuvo más de 99,000 espectadores,22 indudablemente captando el interés de la audiencia local.23 Sin embargo, el éxito de estas tres películas uruguayas, que contaron con el apoyo financiero de Ibermedia, no se repitió en años posteriores.

En la convocatoria del 2002, tres proyectos fueron seleccionados por Ibermedia. El primero en estrenarse fue Ruido (Marcelo Bertalmío 2005), una comedia que, a pesar de su género humorístico, tuvo poca circulación. Los otros dos proyectos elegidos tratan de viajes físicos y de autoconocimiento. El segundo fue Fan (Gabriela Guillermo), que gira en torno a la historia de Ela (Gabriela Iribarren), quien regresa a Uruguay y se enamora de Luiz Melodia, un cantante brasilero y Noé (Eduardo Méndez), un afro-uruguayo. Esta coproducción entre Uruguaya, Bélgica, Venezuela y Brasil muestra escenas de la clase media uruguaya y de la cultura afro-uruguaya. Su estreno tuvo lugar en el 2006, año en que solo se registraron 8,303 espectadores de cine uruguayo, una cifra muy baja. El tercer proyecto elegido por Ibermedia fue Matar a todos (Esteban Schroeder), película basada en el caso real del científico chileno Eugenio Berríos, quien en 1992 huyó de ser monitoreado por agentes de las Fuerza Armadas chilenas en Uruguay. Tres años más tarde, su cadáver fue encontrado en Playa Pinar, probando los lazos de la Operación Cóndor en tiempos democráticos entre países que habían participado de la misma, una campaña de los años 70 apoyada por los Estados Unidos para reprimir a militantes de izquierdas de Chile, Bolvia, Argentina, Uruguay y Brasil. Hecha con un presupuesto de US $750,000, Matar a todos contó con actores uruguayos, argentinos y chilenos y obligó a Schroeder a mudarse a Chile para hacerla realidad.24 La película de Schroeder, estrenada en 2007, tuvo un fuerte respaldo de sectores de la cultura de Uruguay, en parte porque se alineaba con las ideas del Frente Amplio, un partido político que agrupa a todas las izquierdas Marxistas y los sectores reformistas del Partido Blanco y Colorado.25Matar a todos fue vista por uno de cada tres uruguayos que asistieron al cine ese año.

De 2002 a 2005, Ibermedia eligió un proyecto uruguayo por año, en su mayoría pertenecientes a una generación de directores que surgió después de la dictadura uruguaya.26 De la convocatoria del 2003, Ibermedia seleccionó El baño del Papa (César Charlone and Enrique Fernández), rodada dos años más tarde. La trama de la película se sitúa en la frontera entre Uruguay y Brasil, donde Beto (César Troncoso), un humilde contrabandista, tiene la iniciativa de construir un baño para que durante la visita de Juan Pablo II, se pueda dar servicio a los fieles brasileños que iban a ver al Papa. La esperanza en la presencia de multitudes y la iniciativa de Beto pueden ser entendidas como el problema y la solución del sector audiovisual en Uruguay: existe una voluntad de hacer, pero se hacen necesarios los numerosos consumidores con los que cuenta un país tan enorme como Brasil. Estrenada en el 2007, El baño del Papa obtuvo numerosos premios en Gramado, Guadalajara, Huelva, Lleida y el Horizontes Latinos en San Sebastián. Asimismo, participó de Un certain regard en Cannes. En una reciente entrevista conmemorando los diez años del estreno, Troncoso la incluyó entre las “películas que emocionan, que consiguen la emoción que se plantea.”27 Lo cierto es que El baño del Papa, distribuida por Film Movement, es una de las películas más representativas de Uruguay. En 2004, el proyecto ganador fue Masángeles, también conocida como Polvo nuestro que estás en los cielos de Beatriz Flores Silva, cuya línea argumental gira en torno a una hija ilegítima de un político que va a vivir con su padre tras la muerte de su madre. Un crítico uruguayo la describió como “un filme desmesurado; una alegoría absolutamente traducible para cualquier uruguayo que tenga noticias sobre nuestro pasado reciente.”28 No obstante, no tuvo tanta circulación como las anteriores películas de Flores Silva. También en 2004, el proyecto de Daniela Speranza, Rambleras, fue seleccionado y Speranza tuvo la oportunidad de trabajar con el cubano Senel Paz, que colaboró con el guión. La película, que se enfoca en la vida de tres mujeres, Patricia (Victoria Rodríguez), Ofelia (Adriana Aizemberg) y Jacqueline (María Elena Pérez) iba a ser coproducida con un productor argentino que desistió, por lo cual Speranza tuvo que buscar una nueva fuente de financiación.29Rambleras terminó estrenándose en 2013, siendo el proyecto conjunto de Ibermedia y Uruguay que más se demoró en llegar a las salas de cine.

A partir de 2006 y hasta 2015, se inicia una etapa en la cual más de un proyecto uruguayo es seleccionado por Ibermedia por año. En 2006, la memoria anual del INA (Instituto Nacional del Audiovisual) informaba que:

Es importante destacar, que desde este año, Uruguay está al día en su aporte anual de $100,000 y en lo sucesivo existe previsión presupuestal. Los resultados del programa correspondiente a este año permitirán que 10 proyectos uruguayos en coproducción, desarrollo y lanzamiento se beneficien con el aporte de $270,000.30

El apoyo de Ibermedia permitió el surgimiento de una nueva generación de directores, según David Martin-Jones y María Soledad Montañez.31 Sin embargo, Ibermedia lista cinco proyectos que resultaron elegidos en el 2006. La cáscara de Carlos Ameglio fue la primera en ser estrenada, pero pasó casi desapercibida para la crítica local e internacional. El segundo proyecto en estrenarse fue Acné (Federico Veiroj), una ópera prima centrada en un adolescente de clase media alta judía quien descubre su sexualidad. Producida por Control Z, una productora dedicada a generar atención en festivales internacionales, Acné se alzó con un premio en San Sebastián. Ricardo Soto Uribe describió la película de Veiroj como “un relato que no solo funciona bien para el target que encontramos en los festivales, sino también dentro de una generación proclive a estas narraciones llanas de la vida que inundan a los ‘nuevos cines’ y que cada día parece quedarse por más tiempo.”32 El tercer proyecto en ser finalizado fue El círculo (José Pedro Charlo y Aldo Garay), un documental basado en los recuerdos de Henry Engler, quien fue tupamaro en los años 60 y 70 y fue detenido y torturado por militares uruguayos. Al ser liberado, Engler se radicó en Suecia, donde se convirtió en un reconocido neurocientífico. Este documental fue producto de una coproducción con Argentina, Chile y Alemania. Martin-Jones y Soledad Montañez opinan que Al pie del árbol blanco y El círculo “expand upon such official attempts to reconstruct the past, gesturing toward the myriad personal stories that can contribute to the recollection of a lost past.”33 Otra película que pasaría a los anales del cine oriental es Mal día para pescar (Álvaro Brechner), que se basa en un cuento de Juan Carlos Onetti. Esta película narra la historia de dos extranjeros que viajan por Latinoamérica, Orsini (Gary Piquer) y Jacob Van Oppen (Jouko Aloha), viviendo de las peleas que se organizan en cada pueblo y estafando a los lugareños. La participación de Piquer y Aloha no habría sido posible sin los fondos de coproducción. El exotismo de estos actores tiene un papel fundamental en el argumento al presentarlos como extranjeros. Antonella Costa (Adriana) y César Troncoso (Heber) complementan un elenco multinacional y sus actuaciones están a la par de las de los europeos. Con características de los Westerns y una cuidada construcción del clímax, Mal día se estrenó en 2009 y recibió ocho premios en Uruguay y galardones en festivales de cine en Austin, Lima, Mar del Plata, Toulouse, Los Ángeles y Varsovia. Para Jon Frosch, crítico del Hollywood Reporter, las actuaciones fueron sólidas, pero el tono de la película no terminaba de convencer.34 El último proyecto de los seleccionados en 2006 en ser estrenado fue Flacas vacas (Santiago Svirsky, 2012), coproducida con Argentina. Esta ópera prima se centra en tres amigas que se rencuentran después de varios años y deciden irse de vacaciones juntas para recordar viejos tiempos. A pesar de ser una comedia, un género popular, tuvo poca repercusión.

En 2007, Ibermedia seleccionó tres proyectos, de los cuales dos se estrenaron en 2009 con gran éxito. Uno de ellos fue Gigante (Adrián Biniez), una coproducción argentina, alemana y holandesa que obtuvo premios en el festival de Berlín, Argentina, Colombia, La Habana, Gramado y el Horizontes Latinos en San Sebastián. Alan Queipo sostiene que la fórmula de la película consiste en “abordar el tema del amor y la rutina desde un punto de vista natural, entrañable y cero pretensioso.”35 Confiando en actores poco conocidos, Gigante narra la historia de Jara (Horacio Camandule), quien trabaja como guardia de seguridad y que, a través de las cámaras que monitorea, se enamora de una joven encargada de la limpieza, Julia (Leonor Svarcas). A pesar del minimalismo que la caracteriza y el protagonismo de dos actores pocos conocidos, la película de Biniez tuvo una buena recaudación. También triunfó la coproducción argentina El cuarto de Leo (Enrique Buchichio), que se alzó con once premios uruguayos. La película es la historia de Leo (Martín Rodríguez), un joven que va descubriendo su sexualidad. El crítico Pablo Delucis afirma que:

A manera de drama intimista e intercalando algunos toques de humor en los que se alude a cuestiones que tienen que ver con la discriminación (tema que solo se roza lateralmente), la película acierta cuando rápidamente logra ponernos ‘en los zapatos’ del protagonista.36

El último proyecto seleccionado en 2007 fue Ojos de madera (Roberto Suárez, 2017) que se estrenó diez años después. La película se focaliza a través de los ojos de un niño, Víctor (Pedro Cruz) que perdió a sus padres en condiciones traumáticas, y que, como consecuencia de este trauma, tiene una mirada más perspicaz sobre el mundo de los adultos. El año 2007 fue positivo para el cine en Uruguay no solo por el éxito de Gigante y El cuarto de Leo, sino también por el apoyo conseguido de Ibermedia:

En las dos convocatorias efectuadas este año, Uruguay obtuvo el segundo porcentaje mayor de la totalidad de los países que integran el Programa Ibermedia, totalizando una suma de US $264.000.37

Este financiamiento contribuyó a la sostenida producción fílmica uruguaya en la primera década del siglo XX, que en el año 2008 tuvo importantes noticias.

Como consecuencia de diez años de recibir subsidios de Ibermedia que ayudaron al desarrollo de la producción fílmica, en 2008 se creó legislación para regular el cine en Uruguay. Como en el caso de Colombia, la financiación externa movilizó la creación de organismos y una ley de cine que regule el ámbito de la producción audiovisual uruguaya. Así como Colombia aprobó la ley 814 en el año 2003, en Uruguay, la ley de cine data del 6 de mayo de 2008. Con la aprobación de la ley de cine 18.284, fue creado el Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay (ICAU) cuyos objetivos son:

fomentar, incentivar y estimular la producción, coproducción, distribución y exhibición de obras cinematográficas y audiovisuales uruguayas en el país y en el exterior. Se encargará también de monitorear y coordinar sistemáticamente la información del sector, entre otros objetivos.38

Con estas metas, se buscó sistematizar y centralizar información dispersa sobre la producción cinematográfica. En 2008, Ibermedia, por su parte, seleccionó tres proyectos. El primero en estrenarse fue Norberto apenas tarde (Daniel Hendler), ópera prima del actor uruguayo Hendler, quien se dio a conocer al representar a judíos porteños en las películas del director argentino Daniel Burman, quien también participó de esta coproducción. Reminiscente de Whisky (Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella, 2004), Norberto apenas tarde se basa en un joven que cambia de carrera debido al fracaso de su matrimonio. De acuerdo a Micaela Solé, productora de Cordón Films, que hizo posible Norberto apenas tarde:

En el elenco de la película hay 4 actores argentinos, con roles de reparto importantes. Claro que la diferencia entre un argentino y un uruguayo puede ser difícil de notar y ninguno de los personajes tiene la nacionalidad marcada. Es la ventaja del Río de la Plata, podemos coproducir naturalmente porque no necesitamos justificar dramáticamente la nacionalidad de los actores.39

La segunda película en ser exhibida fue Reus (Eduardo Piñero, Pablo Fernández y Alejandro Pi), coproducción con Brasil. Ambientada en un barrio de Montevideo diseñado por un inmigrante español, la película se enfoca en lucha por el control de la zona entre dos grupos, uno compuesto por comerciantes judíos y otro por malvivientes. Para el crítico de La Nación, esta película de acción no convencía: “más allá de su interesante apuesta y de su solidez técnica y formal, Reus falla en aspectos esenciales, indispensables para sostener una apuesta como la de un thriller.”40 No obstante, tuvo una recaudación superior a los US $100,000 y es una de las películas uruguayas más vistas.41 El último proyecto de Ibermedia en hacerse público fue Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe (Walter Tournier, 2012). Inicialmente planeada para ser estrenada en el 2011, se trata del primer largometraje de Tournier, quien tiene una extensa carrera en animación y es la primera película animada latinoamericana que utiliza las técnicas ‘stop motion’ y 3D. También participaron en esta coproducción Argentina y Chile. La memoria anual del INA menciona que:

Por primera vez en la historia del cine, se estrenaron en cartelera diez películas nacionales, alcanzando un total de casi 100.000 entradas vendidas. Entre estos estrenos, se destaca el género documental. Gran parte de estas películas, tuvo una destacada presencia en festivales internacionales recibiendo importantes premios.42

Los largometrajes que se estrenaron en 2008 son Acné, Masángeles, ambos con auspicio de Ibermedia, Paisito, Joya y el documental El círculo, también con apoyo de Ibermedia. Aquí es importante notar que, de acuerdo a los datos presentados por Moguillansky, el 2008 fue el último año que España hizo aportes significativos a Ibermedia, ya que la crisis económica de ese año impactó negativamente su economía: “Si durante los primeros años de Ibermedia la cuota española representaba casi el 50% de los fondos, en los últimos años apenas llegó a significar el 10% del total recaudado.”43 Sin embargo, la menor contribución monetaria de España no impidió la continua selección de proyectos de cine uruguayos.

El marco legislativo dado por la ley de cine influenció el número de proyectos seleccionados por Ibermedia en el año 2009, que se incrementó a seis, de los cuales cuatro fueron documentales. Coproducido con Brasil, Mundialito (Sebastián Bednarik, 2010) fue un documental sobre un evento futbolístico organizado en Uruguay en 1980, en plena dictadura. El segundo documental fue Exiliados (María Viñoles), que trató de la llegada de refugiados sirios a Uruguay. Con un apoyo de US $60,000, Guillermo Kloetzer filmó Manual del macho alfa, un documental sobre la vida de las focas. Parecido a El círculo, El almanaque de José Pedro Charlo se centra en los doce años de encarcelamiento de José Tiscornia, que estuvo preso de 1975 a 1982. Entre los largometrajes, se cuenta Anina (Alfredo Soderguit 2013), una película animada, coproducida con Colombia, que recibió aproximadamente US $135,000 (fig. 1). La comedia 3 (Pablo Stoll) también tuvo financiamiento por US $117,000. A pesar de duplicarse la producción con respecto al año 2008, el número de espectadores se ubicó en los 82,000. La memoria anual del INA informa que:

La participación de Uruguay en el Programa Ibermedia, generó para el sector un apoyo de US $295.000. En la primera convocatoria Uruguay obtuvo un aporte del Programa por US$144.000 y en la segunda convocatoria la suma de US $151.000. Uruguay cumplió con el pago anual de la cuota 2009, compromiso asumido por el Estado de US $155.000 lo cual deja a nuestro país al día con sus obligaciones contraídas.44

Aunque los aportes de Uruguay al fondo Ibermedia se incrementaron en más de un 50%, también aumentaron los fondos recibidos para el desarrollo de proyectos uruguayos. La estabilidad de este rubro cultural se evidenció en el alto número de proyectos seleccionados en 2010.

FIGURE 1.

Anina (Alfredo Soderguit, 2013), autorización de Germán Tejeira.

FIGURE 1.

Anina (Alfredo Soderguit, 2013), autorización de Germán Tejeira.

En el año 2010, Ibermedia seleccionó siete proyectos de Uruguay, tres de los cuales recibieron fondos de desarrollo de Uruguay antes de ser seleccionados por Ibermedia, entre los 60-70 que apoyó ese año y que constituían un considerable aumento de los 15 financiados en 1998,45 tres de los cuales recibieron fondos de desarrollo de Uruguay antes de ser seleccionados por Ibermedia. Uno de ellos fue El lugar del hijo (Manuel Nieto Zas 2013) un largometraje que sigue a un hombre joven que se entera del fallecimiento de su padre. Luego de un año sin premios internacionales para el cine uruguayo, esta coproducción uruguayo-argentina obtuvo galardones en Gramado, La Habana y San Paulo. Otra de las películas que recibió apoyo nacional previo a la selección de Ibermedia fue Solo (2013), ópera prima de Guillermo Rocamora y coproducida con Argentina y Holanda. El largometraje se centra en Nelson (Enrique Bastos) un clarinetista de la banda de la Fuerza Aérea uruguaya que enfrenta una crisis matrimonial y enfoca sus energías en un concurso de música que altera la monotonía de su vida. La tercera película con apoyo del INA y seleccionada por Ibermedia fue Una noche sin luna (Germán Tejeira, 2014) (fig. 2). En esta coproducción uruguayo-argentina se cruzan los destinos de tres personajes durante una noche vieja. De acuerdo a la página de la productora Raindogs Cine, la película de Tejeira fue la más vista en Uruguay en 2013.46 Otro de los proyectos seleccionados por Ibermedia fue el drama-thriller histórico Una bala para el Che (2012), que traza los eventos del asesinato de un profesor, víctima de un intento contra el Che Guevara. La tercera película de ficción de Gabriela Guillermo se filmó en cuatro semanas con bajo presupuesto. A pesar de que Hugo Acevedo de la Agencia uruguaya de noticias la caracteriza como “una película testimonial indispensable y recomendable particularmente para los jóvenes,”47 la calidad de las actuaciones es bastante pobre. También del 2010 es El padre de Gardel/El silencio de Tacuarembó (Ricardo Casas, 2013), un documental coproducido con Brasil que explora la vida del coronel Carlos Félix Escayola Medina (1845–1915), que es oriundo de Tacuarembó y padre del cantante Carlos Gardel. En 2010, se estrenó el documental El casamiento (Aldo Garay) que se enfoca en la segunda persona que tuvo cambio de sexo en Uruguay y su casamiento luego de veinte años de convivencia. El casamiento que se alzó con premios en los festivales de Bogotá, Buenos Aires, La Habana y Lima, contiene filmaciones de más de veinte años realizadas por Garay para otro proyecto. Finalmente, el proyecto de Luis González Zaffaroni, Memoria para amar, es un documental que se basa en los textos escritos por mujeres presas políticas durante una convocatoria hecha en el año 2000. Hasta la fecha, el proyecto no se ha estrenado.

FIGURE 2.

Una noche sin luna (2010), gentileza de German Tejeira.

FIGURE 2.

Una noche sin luna (2010), gentileza de German Tejeira.

En 2011, los proyectos uruguayos tuvieron importantes aportes de Ibermedia. De acuerdo con los datos de la página de Ibemedia, fueron seleccionados dos documentales y dos películas de ficción a pesar de que la memoria anual del ICAU señala que hubo siete proyectos que obtuvieron US $270,000.48 Los primeros son coproducciones: Avant (Juan Álvarez Neme, 2014) con Argentina y Estados Unidos narra la llegada de Julio Bocca, uno de los mejores bailarines de todos los tiempos, a un teatro en decadencia, y Roslik y el pueblo de las caras sospechosamente rusas (Julián Goyoaga, 2017), una coproducción uruguayo-argentina, cuenta el caso de Vladimir Roslik, un habitante de San Javier que fue torturado y falleció durante la última dictadura (fig. 3). Las películas ficcionales también fueron fruto de coproducciones: Rincón de Darwin (Diego Fernández Pujol, 2013) fue una coproducción uruguayo (80%)-portuguesa (20%). Fernández Pujol valoró como muy positiva la experiencia de hacer esta película en la que la postproducción (imagen y sonido) se realizó en Portugal.49Rincón de Darwin toma como excusa la visita del naturalista inglés en 1833 para inspirar una road movie entre tres hombres de distintas clases sociales y edades. La primera película de ficción de Fernández Pujol tuvo un presupuesto de US $300,000 y 10,000 espectadores.50 También obtuvo tres premios internacionales, uno de ellos en el festival de Málaga. Por su parte, Tanta Agua (Ana Guevara y Leticia Jorge, 2013) cuenta las vacaciones de un padre divorciado de clase media con sus dos hijos adolescentes, a quienes lleva a un sitio de recreo donde llueve todo el tiempo. El guion se basó en una experiencia similar de la codirectora Leticia Jorge. Incursionando en películas con jóvenes, Tanta agua fue una coproducción entre Uruguay, Mexico, Holanda y Alemania que se alzó con varios premios en festivales en Lima, Lleida, Miami y San Sebastián (fig. 4 y 5).51

FIGURE 3.

Roslik, un pueblo de cara sospechosamente rusas (Julián Goyoaga, 2017), gentileza de Germán Tejeira.

FIGURE 3.

Roslik, un pueblo de cara sospechosamente rusas (Julián Goyoaga, 2017), gentileza de Germán Tejeira.

FIGURE 4.

Reus (2011), autorización de Cecilia Mato, Salado Media. Tanta agua (2013), autorización de Agustina Chiarino, Mutante Cine.

FIGURE 4.

Reus (2011), autorización de Cecilia Mato, Salado Media. Tanta agua (2013), autorización de Agustina Chiarino, Mutante Cine.

FIGURE 5.

Tanta agua, (2013), autorización de Agustina Chiarino, Mutante Cine.

FIGURE 5.

Tanta agua, (2013), autorización de Agustina Chiarino, Mutante Cine.

En 2012, Ibermedia seleccionó dos proyectos ficcionales uruguayos que acabarían estrenándose en el 2014. La coproducción uruguayo-argentina Zanahoria (Enrique Buchichio) es una película de misterio basada en el caso real de dos periodistas que siguen pistas falsas de crímenes cometidos durante la dictadura. La segunda película de Buchichio recibió tres premios en el festival de Huelva y un premio en el de Lleida. Por su parte, Los enemigos del dolor fue coproducida con Brasil y narra las peripecias de un alemán que llega a Uruguay en la década del ochenta y sufre una serie de contratiempos. El 2012 fue también un año positivo en cuanto al número de proyectos seleccionados, de acuerdo a la memoria del ICAU: “10 proyectos nacionales fueron seleccionados y recibieron aportes por un monto de US $283,542.”52 La suma recibida de Ibermedia casi duplicó la contribución uruguaya de US $150,000.

Tres proyectos fueron elegidos por Ibermedia en 2013. El primero en ser estrenado fue el documental Maracaná (Sebastián Bednarik y Andrés Varela). Esta coproducción uruguayo-brasilera se enfoca en el mundial de fútbol de 1950, que se jugó en Brasil y para el cual se construyó un imponente estadio, donde se pensaba que el equipo local se haría con el máximo trofeo. El segundo proyecto en estrenarse fue Otra historia del mundo (2017). La segunda película de Guillermo Casanova es una comedia, fruto de una coproducción con Argentina. Otra historia narra las aventuras de dos amigos, Esnal (César Troncoso) y Milo (Roberto Suárez), que son de un pequeño pueblo que se llama Mosquitos y que deciden enfrentarse a la nueva autoridad militar, Werner (Héctor Guizzini)—una decisión que le cuesta la libertad a uno de ellos. A pesar de haber recibido solo un premio en el festival de Miami, Otra historia fue la película que representó a Uruguay en los premios de la Academia de Hollywood (Oscars). La tercera película fue Mi mundial (Carlos Morelli). Esta coproducción uruguayo-brasilero-argentina, que fue premiada en el Festival de Gramado (Brasil), tuvo un presupuesto de US $1,200,000 y está basada en la historia de un joven humilde que es reclutado para jugar fútbol. A pesar de ser la película más taquillera de la última década, la recaudación de US $232,680 es menos del 25% del presupuesto total.53

CUADRO 1

Proyectos Apoyados por el Programa Ibermedia con el aporte anual del ICAU: PRIMERA CONVOCATORIA (Fuente: Memoria Anual de ICAU 2010, p. 15–16)

Categoría Desarrollo   
Nombre del proyecto Género Monto en US$ 
El vuelo de los niños Documental 3,500 
Los caminos del viento Documental 3,500 
Los enemigos del dolor Ficción 3,000 
Maracaná Ficción 3,500 
Tres buitres Ficción 3,500 
 Subtotal 17,000 
Categoría coproducción   
Agua Ficción 15,000 
El lugar del hijo Ficción 45,000 
El silencio de Tacuarembó Documental 15,000 
Relocos Ficción 35,000 
Una bala para el Che Ficción 30,000 
Subtotal  140,000 
Total Convocatoria 1  157,000 
SEGUNDA CONVOCATORIA   
Categoría Desarrollo   
Zanahoria Ficción 3,500 
Avant Documental 3,500 
 Subtotal 7,000 
Categoría coproducción   
Solo Ficción 45,000 
Una noche sin luna Ficción 45,000 
Memoria Documental 30,000 
El casamiento Documental 20,000 
Subtotal  140,000 
Total segunda convocatoria  147,000 
Categoría Desarrollo   
Nombre del proyecto Género Monto en US$ 
El vuelo de los niños Documental 3,500 
Los caminos del viento Documental 3,500 
Los enemigos del dolor Ficción 3,000 
Maracaná Ficción 3,500 
Tres buitres Ficción 3,500 
 Subtotal 17,000 
Categoría coproducción   
Agua Ficción 15,000 
El lugar del hijo Ficción 45,000 
El silencio de Tacuarembó Documental 15,000 
Relocos Ficción 35,000 
Una bala para el Che Ficción 30,000 
Subtotal  140,000 
Total Convocatoria 1  157,000 
SEGUNDA CONVOCATORIA   
Categoría Desarrollo   
Zanahoria Ficción 3,500 
Avant Documental 3,500 
 Subtotal 7,000 
Categoría coproducción   
Solo Ficción 45,000 
Una noche sin luna Ficción 45,000 
Memoria Documental 30,000 
El casamiento Documental 20,000 
Subtotal  140,000 
Total segunda convocatoria  147,000 

Fuente: Memoria Anual de ICAU 2010, pp. 15–16.

En 2014 y 2015, Ibermedia eligió dos proyectos por año. De los dos proyectos del 2014, solo se estrenó El candidato (Daniel Hendler), una comedia negra que gira en torno a la creación de una personalidad pública de un millonario, que quiere postularse a un cargo político. Esta coproducción uruguayo-argentina ganó un premio en el festival internacional de cine de Miami, considerado como un paso indispensable para que las películas latinoamericanas ingresen al mercado de los Estados Unidos. El segundo proyecto elegido fue Porno para principiantes (Carlos Ameglio), una comedia que se estrenó el 3 de octubre de 2019. Este caso es un ejemplo del tiempo que transcurre entre la finalización de las películas independientes y sus estrenos comerciales. En el 2015, fue elegido el proyecto Locura al aire (Alicia Cano y Patricia Cuba), basado en la radio Vilardevoz que funciona en el manicomio uruguayo Vilardebó. Este documental, que muestra a personas con problemas mentales, se exhibió en el Festival de Málaga y las codirectoras tienen invitaciones a festivales de Derechos Humanos. El otro proyecto es Chico ventana también quisiera tener un submarino, película de Alex Piperno que todavía no se ha estrenado. La memoria anual del INA de 2014 y 2015 aparece con la siguiente información:

En 2015 se presentaron a la línea de coproducción de Ibermedia por Uruguay únicamente 2 proyectos, y 9 a la línea de desarrollo. En total la suma de apoyos alcanzados fue de US $209,825, para 2 proyectos de coproducción y 5 de desarrollo. Además, 4 proyectos de participación minoritaria uruguaya alcanzaron la cifra de US $250,000 en apoyos del Programa. El porte [sic] de Uruguay al Programa a partir de 2016 será de US $170 anuales.54

Como en años anteriores, proyectos cinematográficos de Uruguay recibieron más fondos de Ibermedia que los aportados por la nación oriental. A pesar de declararse el aumento de aportes de Uruguay para el año 2016, no aparecen proyectos listados en la página de Ibermedia en la convocatoria del 2017, en la que se seleccionaron tres proyectos. Uno es el documental de Guillermo Rocamora, El camino de Allah, que se estrenó en Holanda y narra las circunstancias de un preso de Guantánamo que es trasladado a Uruguay. Otro es el largometraje de Pablo Stoll, El tema del verano, que aún no se ha estrenado, y el último proyecto es El empleado y el patrón (Manuel Nieto), un largometraje de ficción, aún por estrenar. Finalmente, en 2018, la última convocatoria sobre la que hay información en la página web de Ibermedia, aparece seleccionada Las vacaciones de Hilda, una coproducción uruguayo-brasilera dirigida por Agustín Banchero, todavía no estrenada.

A pesar de la producción constante de cine uruguayo en las últimas dos décadas, la situación está lejos de ser ideal. En una entrevista, el director Guillermo Casanova explica:

Seguimos produciendo cine con la misma cantidad de dinero que hace 15 años, con un crecimiento absurdo de universidades que largan cada vez más realizadores y técnicos audiovisuales, donde en los concursos nacionales hay cada vez más participantes peleándonos por la misma cantidad de premios de hace años (donde allí nos encontramos todos, veteranos con experiencia y jóvenes debutantes que caen en la misma bolsa).55

Sin embargo, como lo indican datos del ICAU, tanto los fondos recibidos por Ibermedia a partir de 2012 se incrementaron igual que las contribuciones de Uruguay al programa Ibermedia, lo que demuestra el afianzamiento del sector después de la ley de cine del 2008. Tal desarrollo aparece corroborado por un estudio realizado por Rosario Radakovich, quien estudió más de mil comentarios, y afirma que “Uruguayan film actually exists, and not just in the production of these films but also in the collective cultural imagination and the social representation that Uruguayans have of it.”56 Gran parte de las películas uruguayas más populares o que contaron con un sólido apoyo por parte de la crítica especializada corresponden a proyectos seleccionados por Ibermedia, como En la puta vida, El baño del Papa y Mal día para pescar.

En los veinte años que van desde 1998 hasta 2018, los proyectos de directores uruguayos seleccionados por Ibermedia que predominaron fueron películas que narran viajes tales como En la puta vida, Estrella del sur, El último tren, Viaje hacia el mar, Fan, El baño del Papa, Solo y El rincón de Darwin. Diez proyectos que incluyen documentales y casos verídicos se dedican a examinar el pasado, especialmente el de la más reciente dictadura, tales como Matar a todos, El círculo, Otra historia del mundo, Roslik y el pueblo de las caras sospechosamente rusas. Las películas de directoras examinan las relaciones entre mujeres y jóvenes de clase media, por ejemplo En la puta vida, Fan, Masángeles, Rambleras, Una bala para el Che y Tanta agua. Muchas de las películas tienen personajes de clase media urbana, como por ejemplo En la puta vida, El último tren, Viaje hacia el mar, Fan, El baño del papa, Solo, El rincón de Darwin, Tanta agua, Norberto apenas tarde, Solo, El cuarto de Leo y Acné. Independientemente del género de las películas, se observa lo que afirmaba el intelectual uruguayo Hugo Achugar: “Los uruguayos consumimos a partir de una historia, pero también el consumo—antiguo y nuevo, tradicional o innovador, producto de la inercia o generador del cambio—nos construye.”57 Los proyectos uruguayos financiados por Ibermedia se transforman, en distintas medidas, en consumos culturales que alimentan y transforman la idea de nación uruguaya en el siglo XXI y dan trabajo a técnicos, productores y actores uruguayos. Indudablemente, la continuidad en las producciones audiovisuales ha sido más beneficiosa para los actores. Tres de ellos se han convertido en representantes del hombre uruguayo: César Troncoso, contador, quien experimentó un antes y después con El baño del Papa y su éxito en Cannes. Asimismo, Néstor Guzzini, quien participó en Acné, Gigante, 3, Tanta agua, Otra historia del mundo, Zanahoria y Mi mundialito. Finalmente, otro actor que tuvo papeles en varias coproducciones es Jorge Bolani, que trabajó en El último tren, Ruido, Matar a todos, La cáscara y Mundialito.

CONCLUSIÓN

En los veinte años que Uruguay participó del programa Ibermedia, logró que cuarenta y ocho proyectos de directores uruguayos fueran seleccionados para obtener financiación. El primer proyecto en ser elegido fue el de Beatriz Flores Silva, En la puta vida, que fue un éxito de boletería a nivel nacional. Las tres películas ficcionales seleccionadas en 2000 y 2001, Estrella del sur, El último tren y El viaje hacia el mar, también captaron el interés de la audiencia nacional. Hacia la segunda parte de la primera década del siglo XXI, El baño del Papa y Gigante no solo tuvieron buena circulación nacional. También se alzaron con numerosos premios internacionales y pasaron a formar parte del catálogo de Global Lens y The Film Movement, que distribuyen películas independientes en el mundo, lo cual le ha dado mayor visibilidad al cine uruguayo reciente. Salvo El último tren, que contó con actores de destacada trayectoria, las coproducciones uruguayas auspiciadas por Ibermedia beneficiaron a actores uruguayos y, cuando actores o actrices extranjeros actuaron en estas películas, estos fueron en su mayoría chilenos o argentinos. En la gran mayoría de las coproducciones, se ven temas de la vida diaria, con personajes de clase media en el presente o un pasado reciente. Estas características tienden a no encarecer el costo de las coproducciones que se financian con los aportes de Ibermedia.

Hacia el final de la década de la segunda década del siglo XXI, se diversifican los proyectos seleccionados por Ibermedia, particularmente con películas animadas y documentales. Entre los primeros, se destacan Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe y Anina. Entre los segundos, se encuentran documentales que elaboran miradas sobre el pasado traumático de la dictadura, como El círculo, Exiliados, Roslik y el pueblo de las caras sospechosamente rusas y El almanaque. Otros documentales que analizan eventos futbolísticos, como Mi mundialito y Maracaná, o relacionados con la cultura oriental, como El padre de Gardel, El silencio de Tacuarembó o Avant.

Tres desafíos para un país de menos de 3 millones y medio de habitantes son la presencia de profesionales, técnicos y actores para hacer posible el cine, la existencia de una multitud de historias locales y una audiencia receptiva que apoye el cine local. A través de las producciones uruguayas financiadas parcialmente por Ibermedia, es posible ver que Uruguay ha superado exitosamente los dos primeros. El apoyo de Ibermedia ha sido fundamental no solo para la producción y difusión de películas uruguayas, sino también para la aprobación de legislación que actualmente regula el cine uruguayo. Queda, ciertamente, mucho por hacer en cuanto al consumo del cine nacional en Uruguay, pero el voto de confianza a los proyectos seleccionados y las políticas culturales consistentes desde los años noventa han permitido que hoy se hable de cine uruguayo.

NOTES

Agradezco a Rachel Liefer, quien me ayudó con la investigación para este artículo.

1.

Geoffrey Nowell-Smith, “Trade Wars, Culture Wars” en Trading Culture: Global Traffic and Local Cultures in Film and Television, ed. Sylvia Harvey (New Barnet, Eastleigh, UK: John Libbey, 2006), 13–19.

2.

Stephanie Dennison, Contemporary Hispanic Cinema: Interrogating the Transnational in Spanish and Latin American Film (London: Tamesis, 2013), xiv.

3.

José Manuel Moreno Domínguez, “Diversidad audiovisual e integración cultural: analizando el programa Intermedia”, Comunicación y sociedad 9 (enero/junio 2008), www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S0188-252X2008000100005&script=sci_arttext&tlng=pt.

4.

Libia Villazana, “Hegemony Conditions in the Coproduction Cinema of Latin America: The Role of Spain”, Framework 49, n.º 2 (2008): 65–85.

5.

Villazana, “Hegemony”, 69.

6.

Julie Amiot-Guillouet y Arturo Lozano Aguilar, “Los fondos institucionales y la coproducción: una señal tangible de las relaciones Europa/América Latina y de sus evoluciones desde los años 1990”, Archivos de la Filmacoteca 76 (2019): 13–19.

7.

Tamara Falicov, “Film Policy under Mercosur: The Case of Uruguay”, Canadian Journal of Communication 27, n.º 1 (2002): 33–46.

8.

Mette Hjort y Duncan Petri, The Cinema of Small Nations (Bloomington: University of Indiana Press, 2007).

9.

William Brown, María Soledad Montañez y David Martin-Jones, “Uruguayan Cinema Today: Interviews with Three Uruguayan Directors”, Studies in Spanish & Latin American Cinemas 16, n.º 1 (2019): 111–22.

10.

Carolina Rocha, “Developing a National Cinema through Co-productions”, New Cinemas: Journal of Contemporary Film 16, n.º 2 (2018): 171–83.

11.

Villazana. “Hegemony”, 73.

12.

Deborah Duarte, “¿Quién necesita cine? Políticas culturales y políticas cinematográficas en el Uruguay (1990–2010)”, Imagofagia 10 (2014): 1–25.

13.

Economic Survey of Latin America and the Caribbean 1998–99 (Santiago: United Nations, 1999).

14.

Luis Dufuur, “Cine uruguayo y su aspecto (in)visible”, Toma Uno 3 (2014): 49–57.

15.

Teresa Cendrós, “La uruguaya Beatriz Flores Silva denuncia las redes de trata de blancas”, El País, 22 de marzo de 2002, https://elpais.com/diario/2002/03/22/cine/1016751609_850215.html.

16.

Alejandro Gurevitch, “Directora de En la puta vida reclamó un cine con identidad”, La Red 21, http://www.lr21.com.uy/cultura/59230-directora-de-en-la-puta-vida-reclamo-un-cine-con-identidad.

17.

Marina Moguillasky, “Ibermedia, crisis y después. Acerca de las transformaciones recientes de la coproducción iberoamericana”, Archivos de la Filmacoteca 76 (2019): 21–34.

18.

Keith Richards. “Born at Last Cinema and Social Imaginary in 21st-century Uruguay”, en Latin American Cinema: Essays on Modernity, Gender and National Identity, ed. Lisa Shaw y Stephanie Dennison, (Jefferson, NC: McFarland, 2005), 137–59.

19.

Para más sobre El último tren, ver Rocha, “Middle-class Rebellion in Two River Plate Movies: A Shadow You Will Soon Be and The Last Train”, Chasqui: Revista de Literatura Latinoamericana 39, n.º 1 (2010): 3–13.

20.

Álvaro Casal, “Más allá del vídeo: Un cine con vocación internacional”, Cuadernos Hispano-americanos 632 (2003): 75–78.

21.

David Martin-Jones y María Soledad Montañez mencionan que El viaje hacia el mar recibió US $80,000 del FONA (Fondo Nacional para el Fomento y Desarrollo de la Producción Audiovisual Nacional. “Cinema in Progress: New Uruguayan Cinema”, Screen 50, n.º 3 (2009): 335.

22.

Duarte, “¿Quién necesita?” 12.

23.

Martin Jones y Soledad Montañez sostienen que “in the Uruguayan context, with its lack of industrial infrastructure and its minuscule internal market (with a population of around three million), making a low-budget road movie (the film cost in the region of US $500,000) with universal appeal to global audiences seems a particularly astute move. El viaje was also extremely popular in Uruguay. It played for seven months in cinemas and is still a popular DVD, especially amongst the diaspora” (“Cinema in Progress”, 337).

24.

Para saber más sobre el argumento y la recepción, ver el artículo de Carolina Rocha “National and Transnational Dimensions of Memory in Matar a todos and Paisito”, Hispanic Research Journal 17, n.º 1 (2016): 19–33.

25.

Gabriel Oyhantçabal, “The Political Economy of Progressive Uruguay 2005–2016”, Latin American Perspectives 46, n.º 1 (2019): 122–36.

26.

Para más sobre el tema de las generaciones de directores uruguayos, ver Martin-Jones y Soledad Montañez “Cinema in Progress.”

27.

Anónimo, “Diez años de El baño del PapaLa isla desierta, podcast, 15 de mayo de 2017 http://radiouruguay.uy/diez-anos-de-el-bano-del-papa/.

28.

“Una alegoría del ocaso de un país según Beatriz Flores Silva”, La Red 21, 2 de mayo de 2008, www.lr21.com.uy/cultura/309444-una-alegoria-del-ocaso-de-un-pais-segun-beatriz-flores-silva.

29.

Ben Sachs, “A Conversation with Uruguayan Filmmaker Daniela Speranza”, Chicago Reader, 8 de abril de 2014, www.chicagoreader.com/Bleader/archives/2014/04/08/a-conversation-with-uruguayan-filmmaker-daniela-speranza-part-one.

30.

Instituto Nacional del Audiovisual, Memoria Anual 2006, http://www.icau.mec.gub.uy/innovaportal/file/3351/1/Memoria_Anual_2006.pdf.

31.

Martín-Jones y Soledad Montañez, “Cinema in Progress,” 336.

32.

Ricardo Soto Uribe, “Acné”, La fuga 10 (2009), www.lafuga.cl/acne/358.

33.

David Martín-Jones y María Soledad Montañez, “Personal Museums of Memory: The Recovery of Lost (National) Histories in the Uruguayan Documentaries Al pie del árbol blanco and El círculo”, Latin American Perspectives 30, n.º 20 (2013): 1–15.

34.

Jon Frosch, “Mal día para pescar—A Review”, Hollywood Reporter, 19 de mayo de 2009, www.hollywoodreporter.com/review/mal-dia-para-pescar-film-93196.

35.

Alan Queipo, “Gigante: una historia de amor XXL”, Notodo, 1 de octubre de 2009, www.notodo.com/cine-y-tv/drama/1014_gigante_adrian_biniez.html.

36.

Pablo Delucis, “El cuarto de Leo”, Cartelera Uruguay, sin fecha, www.cartelera.com.uy/averespectaculo.aspx?455 (consultado el 25 de febrero de 2019).

37.

Instituto Nacional del Audiovisual, Memoria Anual 2007, www.icau.mec.gub.uy/innovaportal/file/3351/1/Memoria_Anual_2007.pdf.

38.

Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay, Memoria Anual 2008, https://icau.mec.gub.uy/innovaportal/file/3351/1/Memoria_Anual_2008.pdf.

39.

Rocha, “Developing a National Cinema.”

40.

“Reus”, La Nación, 5 de abril de 2012, www.lanacion.com.ar/1462335-reus.

41.

Rosario Radakovich, “One Cinema, One Country: Cultural Value and Public Recognition of Uruguayan Cinema in the Early Twenty-First Century”, Studies in Spanish & Latin American Cinemas 16, n.º 1 (2019): 89–110.

42.

Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay, Memoria Anual 2008.

43.

Moguillansky, “Ibermedia, crisis y después”, 26.

44.

Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay, Memoria Anual 2009, https://icau.mec.gub.uy/innovaportal/file/3351/1/Memoria_Anual_2009.pdf.

45.

John Hetch, “Ibermedia Pivotal in South American Market”, The Hollywood Reporter, 6 de mayo de 2010, www.hollywoodreporter.com/news/ibermedia-pivotal-south-american-market-23350.

46.

Horacio Bilbao, “Una noche sin luna”, Clarín, 26 de diciembre de 2014, www.clarin.com/cine/critica-cine-noche-luna-german-tejeira-daniel-melingo_0_B18E4NPqvXg.html.

47.

Hugo Acevedo, “Película uruguaya ‘Una bala para el Che, un testimonio que jaquea a la impunidad”, Agencia uruguaya de prensa, 27 de septiembre de 2002, www.uypress.net/auc.aspx?33072.

48.

Instituto del Cine y Audiovisual del Uruguay, Memoria Anual 2011, https://icau.mec.gub.uy/innovaportal/file/3351/1/memoria_anual_2011_ok__2_.pdf.

49.

Comunicación con Diego Fernández Pujol, 3 de diciembre de 2018.

50.

Jaime Cinca, “Rincón de Darwin una ‘road movie’ uruguaya sobre la evolución y el cambio”, El Confidencial, 23 de marzo de 2014, www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2014-03-23/rincon-de-darwin-una-road-movie-uruguaya-sobre-la-evolucion-y-el-cambio_210306/.

51.

Minerva Campos se explaya sobre la circulación de Tanta agua en festivales en “Lo (trans)nacional como eje del circuito de festivales de cine. Una aproximación histórica al diálogo Europa-América Latina”, Imagofagia 17 (2018): 11–40.

52.

Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay, Memoria Anual 2012, https://icau.mec.gub.uy/innovaportal/file/3351/1/memoriaicau.2012.pdf.

53.

Martín-Jones y Soledad Montañez. “Personal Museums”, 8.

54.

Instituto de Cine y Audiovisual del Uruguay, Memoria Anual 2015, https://icau.mec.gub.uy/innovaportal/file/3351/1/memoria-icau-2015pweb.pdf.

55.

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