La madrugada del 12 de agosto de 2011 un video fue hecho público en internet.1 Una joven mujer usando la cámara de su celular registra cómo un grupo formado por fuerzas de seguridad pública, trabajadores y fuerzas de seguridad privada de la empresa minera Yanacocha en Cajamarca (Perú) intentan desalojar a su familia usando la violencia. “Señores por favor necesito ayuda, necesito apoyo, miren cómo han venido a atacar a mi familia”, su voz decidida, aunque entrecortada por la intensidad de las emociones, se escucha mientras usa la cámara para apuntar al grupo de personas y máquinas, quienes se paralizan por la intensa voz de la chica y también por la cámara del teléfono. La joven parece usar el celular como último recurso de defensa frente a la agresión cuya violencia ha dejado inconscientes a su madre y hermana. Algunos de los miembros del grupo agresor intentan evitar ser grabados. La violenta agresión se realiza contra Máxima Acuña y su familia, y la difusión de este video desencadenaría una sucesión de eventos cuyas consecuencias aún hoy resultan imprevisibles.

Cajamarca no es ajena a la violencia producida por el deseo de conseguir oro. Es en esta región andina del norte del Perú que en 1532 el último gobernante del imperio inca, Atahualpa, fue hecho prisionero y luego asesinado por órdenes de caudillos españoles, un hito crucial en la colonización de América y la desarticulación del imperio inca.

Unos meses antes de la agresión contra Máxima y su familia, y a pesar de la oposición de diversos grupos y organizaciones, todo parecía indicar que la empresa minera Yanacocha desarrollaría según su cronograma el proyecto minero Conga. El Estudio de Impacto Ambiental del proyecto fue aprobado por el Ministerio de Energía y Minas en octubre de 2010. El proyecto Conga es una expansión de las operaciones de Yanacocha en Cajamarca, que empezaron en 1992. Sin embargo, la oposición al proyecto fue ganando legitimidad en las áreas urbanas y rurales. Las acciones de protesta se intensificaron a causa del fracaso del gobierno central de iniciar un proceso de diálogo, pero sobre todo por los métodos de represión que fueron empleados. El conflicto pronto escaló a nivel nacional con resonancia internacional.

El objetivo de este documento es ensayar una forma de cartografiar el surgimiento de actores como Máxima Acuña, conectando las acciones, eventos y acontecimientos en torno a ellos mediante el uso de las huellas materiales que van dejando. En este caso, las huellas toman forma de expresiones artísticas y visuales. Estas imágenes, por un lado, son como cristalizaciones de ideas y relaciones, parecen estables. Pero, por otro lado, en cierto modo tienen vida propia, circulan y aparecen frente a diversos auditorios quienes se ven expuestos a ellas, pero también van transformando esas imágenes y progresivamente les agregan nuevos significados, aunque sin alternar su materialidad.

El mapa de la Figura 1, para comenzar, fue usado por organizaciones opositoras al proyecto minero para sostener visualmente sus argumentos y preocupaciones, convirtiéndose así en uno de los primeros nudos entre los argumentos de grupos opositores y las representaciones visuales del territorio.

FIGURA 1

Operaciones Actuales de Minera Yanacocha y el Proyecto Conga de acuerdo al EIA.

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Operaciones Actuales de Minera Yanacocha y el Proyecto Conga de acuerdo al EIA.

El 30 de noviembre de 2011, el proyecto Conga fue suspendido temporalmente a petición del gobierno central, debido a la presión social y la intensificación de las protestas. Sin embargo, esta suspensión fue entendida por los actores locales solo como una forma de ganar tiempo para desarticular la movilización. La estrategia del gobierno central se basó en establecer estados de emergencia para evitar la movilización junto con una campaña de desprestigio y criminalización en contra de los líderes locales. En medio de este escenario, se hicieron públicos contratos secretos entre la empresa minera y la policía.2 

Entre 2011 y 2012, la represión acabó con la vida de cinco personas y llevó a un clima de polarización que obligó al gobierno a destituir a dos gabinetes de ministros, pagando un alto costo político. En este escenario, la figura de Máxima Acuña emerge y se consolida como un ícono de la resistencia. Junto a ella, se cristalizan otros actores como los “Guardianes de las lagunas” y la Plataforma Interinstitucional Celendina (PIC) que, en alianza con el tradicional movimiento de Rondas Campesinas, los sindicatos locales y el movimiento estudiantil, entre otros, se articulan en torno a una sola idea: “¡Conga no va!”. Este tejido diverso, por decirlo de alguna manera, terminó por hacer imposible la realización material del proyecto minero Conga.

Finalmente, en diciembre de 2015, la Newmont Mining Corporation, que es propietaria del 51.35% de las acciones de Minera Yanacocha, hace pública su decisión de no continuar con el proyecto, aunque considera que el proyecto puede reiniciarse cuando el adverso ambiente social y político cambie.3 

En esta situación, el violento comportamiento de la empresa contra Máxima Acuña y su familia fue una causa del deterioro de la legitimidad del proyecto frente a la opinión pública. La empresa minera argumentó desde el principio, y sigue afirmando, que el desalojo de la familia Chaupe Acuña era solo otro procedimiento previo al inicio de sus operaciones. Sus abogados afirmaban que la empresa tenía todos los derechos sobre la propiedad y que la familia actuaba en calidad de invasores informales. Los funcionarios locales de la empresa, sus asesores legales, asesores en comunicación y otros aliados se han afanado en justificar su curso de acción en este caso como una forma institucional de justicia.4 

EL MUNDO EN QUE VIVIMOS Y DE QUÉ SE TRATA NUESTRA CARTOGRAFÍA

Los autores nacimos en Cajamarca, y hemos sido testigos de excepción de los cambios e impactos que la actividad minera ha producido en los paisajes físicos y culturales. Durante más de quince años hemos estado vinculados al movimiento de defensa de los derechos humanos y el medio ambiente. Nuestro trabajo empezó coleccionando eventos y registrando testimonios, y pronto nos unimos al Observatorio de Conflictos Mineros del Perú y al Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL).

A partir de esta experiencia, tratamos de pensar formas de comprender lo que estaba pasando. Pensamos, por ejemplo, que los actores emergen de sus acciones, que, si bien parece que vivimos en un mundo de montañas, ríos y ciudades, también vivimos en un mundo de narrativas y símbolos. Por respeto a las ecologías políticas, debemos recordar que vivimos en esta especie de mundo heterogéneo.5 

La imagen de la Figura 2 ha sido muy reveladora desde que la descubrimos y siempre la compartimos. La imagen muestra uno de los cuatro cuadros que representan el tema de la Virgen-Cerro, dos de los cuales fueron restaurados en los años noventa del siglo XX y pertenecían a la Casa de la Moneda en Potosí. La escena principal muestra múltiples personajes incluyendo un papa, un cardenal, un obispo, un rey, un caballero de Santiago y un curaca, la virgen, Dios padre, Dios hijo, Dios espíritu santo, flanqueados por los arcángeles Miguel y Gabriel. La secuencia principal es acompañada con varías micro-secuencias que dan cuenta entre otras cosas del contexto y la forma en que fue “descubierta” la riqueza de la montaña y cómo se justifica que esta riqueza perteneciera a los españoles y no a los incas.6 

FIGURA 2

Anónimo. Virgen Cerro, 1720. Oleo sobre lienzo, 92 cm × 72 cm (36.2″ 28.3″), Museo Nacional de Arte de La Paz.

FIGURA 2

Anónimo. Virgen Cerro, 1720. Oleo sobre lienzo, 92 cm × 72 cm (36.2″ 28.3″), Museo Nacional de Arte de La Paz.

Mas allá del posible sincretismo,7 para nosotros la imagen muestra el mundo, montañas, sol y luna, pero también el orden y la autoridad tanto divinos como humanos. En los cielos, Dios padre, Dios hijo y Dios espíritu santo bendicen un proyecto de colonización, extracción de minerales y explotación de los hombres. En el medio, la montaña mujer virgen aguarda paciente que se haga la voluntad claramente masculina, y abajo las autoridades políticas y religiosas parecen limitarse a cumplir los designios de esta voluntad divina. Montañas, minas, hombres y divinidades, un mundo heterogéneo que unos disfrutan y otros padecen. Esta imagen es el legado de una época y su tejido colonial que fue cristalizándose y estabilizándose hasta parecer homogéneo, totalizante e imperecedero. Sin embargo, desde una mirada más cercana encontramos un tejido mucho más inestable y poroso. Esta imagen nos ha transformado y nos sigue transformado cada vez que la vemos, que pensamos en ella. Pero también la hemos transformado, la hemos invitado a formar parte de otro flujo, ahora nos ayuda a entender los conflictos socio-ambientales de hoy, junto con las estrategias de resistencia y transformación.

De modo muy similar, la empresa minera Yanacocha ha tejido sus redes de alianzas y ha intentado producir un paisaje que le permita materializar la expansión de sus operaciones. Pero no ha sido el único tramador y su tejido ha resultado más inestable y poroso de lo que sus autores creían.

Pero nos fuimos dando cuenta de que no todos los eventos producidos por los actores tienen la misma importancia relativa. Por ejemplo, en junio del año 2000, un camión de un contratista de la empresa minera Yanacocha derramó sustancias tóxicas, incluyendo mercurio, afectando a cientos de personas. El que fue el incidente de contaminación por mercurio más grave de la historia de la minería peruana fue especial, ya que marcó un antes y un después de las relaciones entre las comunidades y la empresa.

De modo similar, en julio de 2006, Isidro Llanos, un campesino de Combayo, población en el ámbito de influencia directa de Yanacocha, fue asesinado. A causa de esa muerte, la policía incautó armas de guerra que tenía la empresa de seguridad privada de Yanacocha. Fue la misma empresa de seguridad la que llevó a cabo la represión de las protestas en que el campesino resultó muerto.

FIGURA 3

Álvaro Portales. El brazo de Máxima, 2014. Digital.

FIGURA 3

Álvaro Portales. El brazo de Máxima, 2014. Digital.

Empezamos a llamar evento a esta clase de fenómeno, quizá por influencia de algún amigo filosofo o porque es un término abierto a múltiples interpretaciones. Desde ese momento, la noción de evento ha sido clave para organizar los acontecimientos. Los eventos son acontecimientos singulares que funcionan también como puntos de acumulación y generadores de significado.

Mediante estos eventos, los actores van emergiendo y estabilizándose o desestabilizándose y desapareciendo. Así se va tejiendo el paisaje, algunas veces, aunque no siempre, debido a la agencia humana.

MÁXIMA Y MÁXIMA

Álvaro Portales, artista gráfico peruano nos ofreció en el 2014 una provocación visual con la que iniciamos este recorrido. La imagen muestra la figura de Máxima Acuña en una composición icónica: el brazo de la figura femenina ha roto el brazo mecánico de una máquina de uso común en la minería. En el contexto de su publicación, esta imagen es una clara referencia a la suspensión del proyecto minero Conga.

Esta imagen confirma una idea recibida de activistas y organizaciones que ven a Máxima como uno de los factores más importantes para la paralización del proyecto. Sin embargo, nosotros sostenemos que la paralización del proyecto también se debe a otras muchas alianzas y actores, sin negar la importancia que el actor MÁXIMA (con mayúsculas) ha tenido en el devenir del conflicto. Usamos las mayúsculas para señalar al actor y diferenciarlo de la persona de Máxima Acuña, quien en muchos aspectos encarna a MÁXIMA, representada por ejemplo en la imagen de Portales. Esta diferenciación es uno de los argumentos clave de este documento, por lo que no deja de ser controvertida.

ALIADOS PARA LITIGAR Y LEGITIMAR

Nuestra descripción del contexto continúa por uno de los parajes más estables y cristalizados: el sistema normativo y judicial, una fuente singular de verdades de la que pocas narrativas y actores pueden escapar. Aunque sea solo una verdad jurídica, tiene el poder de modelar una parte importante del comportamiento colectivo, por lo que es un ámbito de disputa permanente.

Los conceptos abstractos de justicia son implementados por el Sistema Judicial Peruano mediante códigos que son traducidos por los abogados litigantes de las partes de acuerdo al caso específico. Del mismo modo, los abogados traducirán los argumentos humanos de las personas involucradas a los códigos y procedimientos necesarios para que así puedan participar en sus Cortes.

El Sistema Judicial también se constituye en una de las formas más estables de lidiar con controversias y conflictos. Diferentes son las fuentes para legitimar una acción, pero sin duda la legalidad es una de las más importantes. Hacer algo ilegal no solo es mal visto, sino que es un atentado contra los valores de la vida en sociedad. Por eso los actores más poderosos son los que logran modelar la arquitectura de la ley a su favor y luego la usan como marco de legitimidad. Más allá de la legitimidad, quien pueda aprovechar los veredictos de las Cortes para realizar sus intereses podrá usar la fuerza y la coacción.

En nuestro contexto de análisis, la decisión de realizar un proyecto minero como el proyecto Conga se toma entre la empresa y la burocracia gubernamental de alto nivel, lo que en el Perú significa una burocracia asentada en la capital, Lima. Las autoridades y burocracias locales junto con la población del ámbito del proyecto son informados en un segundo momento, no participan en la toma de la decisión. Esta forma de tomar decisiones se convierte en una de las fuentes principales de tensión y conflicto, si no la más importante.8 Desde el inicio, la actividad minera es experimentada como una imposición.

La empresa, los sectores del gobierno relacionados y sus aliados hacen entonces un gran esfuerzo para legitimar una decisión ya tomada, usando discursos bastante conocidos en el país y la región, que en términos generales pueden resumirse así: la actividad minera producirá ingresos para el país y la región; se generarán puestos de trabajo, lo que promoverá otras actividades económicas; las operaciones mineras se llevarán a cabo con el máximo nivel de responsabilidad ambiental y social, garantizado por las más avanzadas tecnologías; la minería así presentada es la síntesis del progreso, que todos desean.9 Por otro lado, también se trata de deslegitimar cualquier tipo de oposición o cuestionamiento. Se hará énfasis en el escaso “rigor científico” de los planteamientos, se cuestionará la “ética” de los voceros, se harán públicos sus “verdaderos intereses”, y en el peor de los casos se realizarán actos de presión, intimidación, amenaza y agresión.

De igual modo, los eventos descritos han exigido que MÁXIMA establezca alianzas con redes similares. Lo cierto es que cada una de las respuestas, argumentaciones y “escritos” que producen los eventos legales que han sido necesarios para sostener la posición de la familia Acuña han requerido una trama de abogados y sus organizaciones a nivel local, nacional e internacional. Aunque queda claro que la persistencia, tenacidad y perseverancia viene directamente de Máxima y su familia, si en algún momento ellos hubieran decidido desistir, difícilmente “su causa” hubiera sido sostenida solo por los abogados.

Esta alianza articula a múltiples organizaciones del mundo de los derechos humanos, académicos y abogados-activistas. Si MÁXIMA tiene un brazo, muchos de sus tendones estudiaron derecho.

ALIANZAS CON EL AGUA Y LA TIERRA, EN EL CORAZÓN DE CONGA

La disputa entre la familia Acuña Chaupe y la empresa minera aparece inicialmente como un tema de propiedad; tanto la familia como Yanacocha afirman ser propietarios de un predio. ¿Dónde se ubica este predio?

Las organizaciones de defensa ambiental en Cajamarca ya llevaban varios años sosteniendo el argumento según el cual el agua está vinculada íntimamente a la tierra. “En los Andes norte, donde no hay nevados, el agua de la lluvia se recoge en las montañas durante la época de lluvia y luego sale por los manantiales y los ríos en la época seca”, afirma reiteradamente Milton Sánchez de la Plataforma Interinstitucional Celendina (PIC), otro actor clave en el conflicto, esta vez en una reunión con comunidades de Celendín.

Este argumento es crucial para comprender por qué la minería en los Andes es percibida como una amenaza: destruir las montañas es destruir las fuentes de agua limpia, y los movimientos de defensa ambiental como la PIC y las Rondas Campesinas lo emplean hace muchos años.

El uso de la violencia y la agresión contra una familia que defiende la posesión de un predio, ya es motivo suficiente para la movilización y la solidaridad. Pero en el caso de Máxima y su familia, el predio se encuentra dentro de los límites del proyecto minero Conga. La coyuntura es, pues, inevitable. Máxima defiende su tierra y su agua. Es la misma agua y tierra que defiende el movimiento ambiental en Cajamarca desde hace muchos años. No hay que olvidar, por ejemplo, que en 2004 la movilización social ya había detenido la ampliación de las operaciones de Minera Yanacocha sobre el Cerro Quilish.10 

Sin embargo, apenas en noviembre de 2012, tal relación se hace evidente. Carlos Cerdán, un ingeniero cajamarquino experto en sistemas de información geográfica elabora un mapa que consolida la alianza. Este mapa, que fue incorporado en los “expedientes legales”, se constituyó en otro tendón del brazo de MÁXIMA y en un poco de músculo. El mapa-imagen-artefacto abandona su lugar tradicional dentro de un documento “técnico” y circula entre periodistas, activistas y campesinos. También se mueve en las redes sociales, donde debido justamente a su origen es usado para articular una verdad.

MÁXIMA ACUÑA Y SU FAMILIA

Paradójicamente, y en claro contraste con el incremento de la resonancia internacional del caso y con el hecho de que el proyecto minero Conga se haya suspendido, la empresa continúa acosando a la familia, mediante acciones que van desde el uso de drones para vigilancia y hostigamiento, el robo de animales, hasta repetidos intentos de desalojo violento, organizados cada vez de modo más sistemático, incluyendo registros audio-visuales de los desalojos de la propia empresa, que luego difundirán públicamente para mostrar cómo la empresa “defiende pacíficamente su propiedad”. Las razones de este comportamiento son motivo de otro análisis. Lo que queremos resaltar aquí es cómo la respuesta de la empresa incluye también ataques directos a los cuerpos de Máxima y su familia. Ataques a los que la familia ha debido responder desde sus propios recursos emocionales y físicos.

FIGURA 4

Mapa. Ubicación de la parcela “Tragadero Grande”, Carlos Cerdán (10 de Noviembre 2012).

FIGURA 4

Mapa. Ubicación de la parcela “Tragadero Grande”, Carlos Cerdán (10 de Noviembre 2012).

En esta disputa, la seguridad física y la vida misma de los miembros de la familia se han puesto en riesgo. Se trata de la parte más vulnerable de MÁXIMA: el cuerpo y la integridad de la propia Máxima, cuyos “perversos” fines y objetivos quedan bellamente expresados en la canción que ella ha ofrecido al aceptar el premio Goldman, un reconocimiento internacional a personas comprometidas con la defensa del medio ambiente.

“Yo soy una jalqueñita
Que vive en las cordilleras
Pasteando mis ovejas en neblina y aguacero
Cuando mi perro ladraba
La policía llegaba
Mis chositas lo quemaron
Mis cositas lo llevaron
Comidita no comía
Solo agüita yo tomaba
Camita yo no tenía, con pajita me abrigaba
Por defender mis lagunas
La vida quisieron quitarme Ingenieros,
“Securitas”11 me robaron mis ovejas
Caldo de cabeza tomaron, en el campamento de Conga
Si con esto adiós, adiós hermosísimo laurel
Tú te quedas en tu casa yo me voy a padecer
Por eso yo defiendo la tierra, defiendo el agua porque eso es
vida, yo no tengo miedo al poder de las empresas, seguiré
luchando, y por los compañeros que murieron en Celendín
y Bambamarca y por todos que estamos en lucha en
Cajamarca.”

Máxima ha dicho en diversas entrevistas que lo único que quiere preservar es su forma de vida: cultivar, criar ovejas y tomar agua limpia. Para ello, su parcela de tierra es imprescindible, y por eso su defensa es tan importante. No se trata entonces de un simple problema de propiedad, sino de mantener una forma de vida, una forma de ser y estar en el mundo. Por otro lado, también ha afirmado que muchas veces ha sido la actitud violenta, amenazante, discriminadora, irrespetuosa, arrogante de los funcionarios, representantes o intermediarios de la empresa minera con los que le ha tocado lidiar la que ha afianzado la decisión de defender su propiedad. Una defensa que también, en sus palabras, es una defensa de su dignidad.

“Tú te quedas en tu casa yo me voy a padecer” es un mensaje claro a los productores del premio Goldman, al público durante la ceremonia, pero también se puede ampliar a los otros aliados de MÁXIMA. Se obtiene un reconocimiento público internacional, pero Máxima y su familia regresan a su casa a continuar sufriendo la amenaza constante que representa la empresa minera y sus aliados.

COMPLETANDO LA ANATOMÍA

Podríamos continuar describiendo la anatomía del cuerpo de MÁXIMA, este cuerpo formado por muchos cuerpos. Podríamos seguir hablando de los movimientos feministas, de su claro mensaje “si tocan a una, nos tocan a todas” junto a sus movilizaciones contundentes. También se puede describir cómo los movimientos de derechos humanos más moderados vieron en el caso un ejemplo de la necesidad del consentimiento libre, previo e informado de las poblaciones, cómo esto motivó sus cartas, pronunciamientos públicos o “amicus curiae” que fueron escritos, publicados y defendidos. También la movilización en el seno del mundo indígena y sus organizaciones nacionales e internacionales. También los colectivos antiglobalización se han sumado a esta trama que llamamos MÁXIMA. Viendo todo este tejido, puede resultar fácil olvidar que en el corazón de MÁXIMA queda Máxima y su familia con su cotidiana resistencia frente a una empresa cada vez más intransigente y a un entorno local cada vez más hostil.

NOTES

NOTES
1.
Abusos Conga Yanancocha, Cajamarca. 12 de agosto, 2011. https://www.youtube.com/watch?v=PpXLdpnZwxc
2.
Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Asociación para los Pueblos Amenazados (APA), Derechos Humanos Sin Fronteras (DHSF), Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible (GRUFIDES), Policía mercenaria al servicio de las empresas mineras. La responsabilidad de Suiza y del Perú en las violaciones de derechos humanos en los conflictos mineros. (Lima, APA, 2013).
3.
Newmont Mining Corporation, Annual Report Pursuant to Section 13 or 15(d) of the Securities Exchange Act of 1934. United States Securities and Exchange Commission, 2015.
4.
Tim Martin, Miguel Cervantes Rodríguez, Myriam Méndez-Montalvo, Tragadero Grande: Tierra, derechos humanos y normas internacionales en el conflicto entre la familia Chaupe y Minera Yanacocha. Informe de la Misión Independiente de Constatación de los Hechos. RESOLVE, 2016.
5.
Bruno Latour, Pandora's Hope. Essays on the Reality of Science Studies (Cambridge, Harvard University Press, 2000).
6.
Margarita E. Gentile Lafaille, Pachamama y la coronación de la Virgen-Cerro. Oconología, siglos XVI a XX en Advocaciones Marianas de Gloria, San Lorenzo Escorial 2012, pp. 1141 – 1164.
7.
Teresa Gisbert, El cerro de Potosí y el dios Pachacámac, Chungara: Revista de Antropología Chilena, Vol. 42, No. 1 (Enero – Junio de 2010), pp. 169–180. Universidad de Tarapacá.
8.
Miguel Lévano y Ruth Luque, Balance y Propuestas para el Funcionamiento de los Procesos de Diálogo el Perú (Lima, Red Muqui, 2016).
9.
Maristella Svampa y Mirtha Antonelli, Minería Transnacional, narrativas del desarrollo y resistencias sociales (Buenos Aires, Editorial Biblos, 2009); Paul Maquet, Mitos y Realidades de la Minería en el Perú. Guía para desmontar el imaginario extractivista. (Lima, Programa Democracia y Transformación Global - PTDG, 2013).
10.
Fabiana Li Unearthing Conflict: Corporate Mining, Activism, and Expertise in Peru. (Durham: Duke University Press, 2015).
11.
SECURITAS es el nombre de la empresa de seguridad privada de la empresa minera Yanacocha.